Crizal Alize

El tratamiento antirreflejo estándar del mercado
Crizal Alizé es el resultado de mejorar el sistema Structural Process de Crizal con un recubrimiento más oleófobico e hidrófobico, es decir, más repelente a la suciedad y mucho más eficaz. Conseguimos gracias a él lentes más cómodas, transparentes y fáciles de limpiar.


Más fácil de limpiar
En el último paso del proceso de fabricación, en la campana de alto vacío, se depositan por evaporación las moléculas del tratamiento “fácil limpieza”. Esta última capa no supera los 5mm. de espesor.


Estas moléculas, mucho más numerosas que en otros tratamientos, rellenan las microporosidades y nivelan la superficie, haciendo a la lente mucho más lisa y pulida.
Disminuye el coeficiente de rozamiento y aumenta la facilidad de limpieza.


Clean-o-meter: Test de limpieza
Mediante este test controlado podemos medir el nº de ciclos necesarios para limpiar la lente.
Simulamos el número de veces que el sujeto tiene que pasar la gamuza para limpiar la lente.


Pureza de origen
Más tiempo limpia
Las moléculas que forman el Top Coat, muy ricas en flúor, tienen una especial configuración disimétrica:
Muy oleófobica e hidrófobica (repelentes de suciedad) en el extremo que da al exterior, impide la adherencia.


Hidrófila en la parte interior, permite una fuerte unión con el antirreflejo, garantizando su duración y estabilidad.
Estas peculiares características químicas disminuyen la energía de superficie e impiden que las partículas de suciedad se adhieran.


Es tan deslizante y antiadherente, que necesita un recubrimiento temporal que permita la fijación del adhesivo para ser biselada. Esta capa, azulada y transparente, permite la fácil manipulación de la lente.
Después de acabar el proceso normal de biselado, con una gamuza, se retira fácilmente.


Crizal Alizé es más limpia, más fácil de limpiar, más transparente, más confortable y más
duradera.