Institucional
 

ABC de Progresivos

Graduación
Recomendación
Medidas
Tallado
Ajuste Final
Secuencia
Instrucciones


Graduación o refracción exacta del paciente
La primera condición para que una adaptación sea un éxito, es que la prescripción del paciente se establezca con la mayor exactitud por el profesional de la visión.

 

1. La anamnesis -o historial clínico- del paciente es muy importante.
La visión no es independiente del estado general de salud del paciente ni de sus antecedentes clínicos. El tipo de trabajo y pasatiempos del paciente son fundamentales para conocer las necesidades visuales de éste y poder determinar si es un buen candidato para el uso de lentes progresivas.
Durante el interrogatorio inicial al paciente, debe preguntarse, y tomar en cuenta, los antecedentes clínicos y enfermedades que se padecen.
El consumo de ciertas drogas, medicinas y los estados patológicos influyen en la fluctuación de la refracción en distintas etapas de la misma. Por ejemplo, en el caso de personas con diabetes pueden producirse fluctuaciones grandes en la refracción del paciente incluso de la mañana a la noche.

 

2. Consejos prácticos a tener en cuenta al efectuar la refracción.
Los cambios drásticos en la graduación con respecto a la que el paciente está utilizando actualmente y, sobre todo, el cambio de los ejes del cilindro, son los problemas de origen en la refracciones más presentes en los casos de adaptaciones complicadas.
En la práctica se ha observado que, cuanto mayor es la edad del paciente, se hace más difícil la tolerancia a estos cambios de graduación o de ejes utilizados con normalidad hasta el momento de efectuar la nueva refracción.
El añadir 0.25 dioptrías más de lo que requiere el paciente a la fórmula de visión cercana, está totalmente desaconsejado en los progresivos ESSILOR, dado que sus diseños han sido hechos tomando en cuenta la refracción con fórmulas exactas para todas las etapas de la presbicia y probados en estudios clínicos con pacientes utilizando gafas graduadas, también con fórmulas exactas.

Recomendación al paciente de la montura adecuada.
Las medidas y la forma del rostro del paciente, la fórmula o graduación, las lentes y la montura, deben ser consideradas como un conjunto, en el cual sus características se complementen y sean aprovechadas al máximo.
A pesar de que, con algunas excepciones, todos los pacientes son candidatos a utilizar lentes progresivas con todo confort, no todas las monturas han sido diseñadas tomando en cuenta a este importante segmento de clientes potenciales.

 

1. Tenga siempre en cuenta la fórmula del paciente.
Con independencia de la fórmula del paciente, la elección de una montura adecuada permitirá al usuario acostumbrarse más rápido y obtener el máximo beneficio de las zonas de visión de la lente progresiva. Si bien es cierto que, en graduaciones bajas, no se compromete la estética del lente al no tener las lentes grandes espesores, sí estamos siempre obligados a tener presente la descentración y las alturas pupilares del paciente, con el fin de garantizar un máximo confort y optimizar la utilización de la lente progresiva. En el caso de graduaciones o fórmulas elevadas - esférico y/o cilíndricos - se debe informar y recomendar al paciente, la conveniencia de utilizar lentes progresivas en policarbonato o alto índice, que le permitirán además de una buena visión, lograr unos lentes más delgados y livianos.

 

2. El tamaño de la montura debe de ser el adecuado para el paciente.
Después de una correcta elección del material de las lentes, debemos utilizar una montura, en la cual, la distancia mecánica, sea lo más aproximada a la distancia pupilar del paciente. Esto nos garantizará unos valores mínimos de descentración de las lentes. Cuanto más elevada sea la descentración que necesitemos hacer, mayor será el diámetro de la lente necesario para ser adaptado a la montura; con dos consecuencias:
• Mayor espesor de centro en las lentes positivas y de borde en las lentes negativas.

• Mayor peso que el paciente deberá soportar constantemente sobre su nariz.

 

En palabras de Gerardo Mejía Durán, durante años Director de Relaciones Profesionales de Essilor España, la Regla de Oro es: "En óptica, el efecto cosmético se mide en milímetros y el confort en gramos". Además de tener presente la relación Distancia mecánica/ Distancia pupilar, se deberá mantener en cuenta que la longitud total de la montura sea lo más parecida posible al ancho de la cara del paciente.

 

3. La Montura en los casos de Astigmatismos Elevados.
Una característica propia de América Latina es la presencia muy frecuente de astigmatismos elevados en la población. La orientación de los ejes de los cilindros y el valor de los mismos, deben ser minuciosamente tomados en cuenta, sobre todo, en aquellos casos con astigmatismos fuertes.
Existen en el mercado monturas con medidas verticales inferiores a las horizontales, permitiendo que en astigmatismos con la regla (u horizontales), se consiga una notable disminución de los espesores en el borde superior e inferior de la vertical. Este efecto del espesor al borde de la lente, ya sea por causa de fórmulas de esferas negativas y/o cilíndricas puede, a su vez, ser disminuido por el ancho del aro de la montura que rodea al lente. En monturas con aros extremadamente delgados, el espesor visible de las lentes será mucho más notorio que en monturas con aros de mayor espesor. En astigmatismos fuertes contra la regla (eje a 90 grados), el espesor lateral es menos afectado. Pero, lógicamente, el utilizar monturas con aros pequeños que reducirán el diámetro de la lente a utilizar, disminuye la necesidad de descentración, al estar las distancias pupilares y mecánicas equilibradas desde el inicio.

 

4. La montura ideal para usuarios de lentes progresivas.
En la búsqueda de la combinación perfecta entre Paciente, Lentes y Monturas, el caso ideal sería aquel en que:

 

- La longitud del frente de la montura fuera tan ancha como la cara del paciente, lo cual optimizaría el tamaño de las lentes al no ser necesario descentrarlos mucho.- Tanto el diámetro horizontal "A" como el diámetro efectivo "DE", fueran de iguales dimensiones o muy parecidas entre sí.

 

- El diámetro horizontal del aro ("A"), más la longitud del puente fueran iguales a la distancia pupilar del paciente.

 

-Una medida vertical "B" lo suficientemente larga para respetar la altura mínima aconsejada por los fabricantes de lentes progresivas, que permita al paciente disfrutar de todas las ventajas del lente.

 

-Una montura lo suficientemente manejable que permita hacer mínimos ajustes de ángulo pantoscópico y distancia vértice, cuando éstos sean requeridos.

 

Aunque no siempre se puede lograr la compatibilidad perfecta entre Paciente, Lentes y Montura, el profesionalismo está dado por la proximidad de cada trabajo a la perfección.
Los usuarios satisfechos de anteojos, son aquellos que salen de las ópticas viendo bien y luciendo una nueva y renovada apariencia.

 

La toma de medidas, una operación que condiciona el éxto.
Las lentes progresivas son verdaderas obras de ingeniería, calculadas en milímetros en un espacio muy pequeño y en los que cada milímetro tiene la máxima importancia.
Para obtener el 100% de rendimiento de la lente, es necesario tomar las distancias y alturas pupilares con la mayor precisión.
No es posible aplicar una "distancia pupilar promedio" en el momento de prescribir un lente progresivo ni de cualquier otro tipo, debido a que nuestras caras no son perfectamente simétricas.
Es necesario tomar siempre las distintas nasopupilares y medir las alturas de cada ojo por separado.

 

1. Establecer correctamente la distancia pupilar del paciente es completamente necesario para el éxito de la adaptación.
• La ausencia de simetría se produce en ocho de cada diez pacientes.
• El 80% de personas presentan diferencias en sus distancias nasopupilares. Es por este motivo que los promedios no son aplicables y se hace necesario poseer un especial entrenamiento y destreza para medir estas distancias.
• El objetivo final de tomar la distancia nasopupilar es el de poder ubicar el centro óptico de las lentes directamente enfrente de las pupilas del paciente y utilizarlo como punto de referencia para la elección de la montura.
• En el caso de que un centro pupilar se encuentre más cerca del tabique nasal que otro, y los centros ópticos de las lentes hayan sido ubicados de manera simétrica en la montura, la línea de visión del paciente no pasará por los centros ópticos de las lentes.
• Este error, en el mejor de los casos, impedirá al paciente disfrutar al máximo las ventajas de sus lentes progresivas y, con frecuencia, se traducirá en un impedimento para ver correctamente, lo que nos obligará a sustituir las lentes por unos nuevos.
• Existen diversos procedimientos erróneos en el momento de tomar la distancia pupilar de un paciente, con el consiguiente desplazamiento del centro óptico de las lentes, induciendo, en algunos casos, efectos prismáticos indeseados.
• Estos efectos causan una desviación de los rayos de luz al incidir en las lentes produciendo incomodidad o visión doble.

 

2. Secuencia de ajuste de la montura antes de la toma de medidas.
Es muy importante realizar esta operación antes de la toma de medidas y asegurarnos de que la montura vaya a ser utilizada posteriormente por el paciente tal y como estaba colocada en su cara en el momento de tomar alturas y distancias pupilares.
• Después de la selección de la montura, debemos verificar que la posición general de ésta en la cara del paciente sea la adecuada.
• De ser el caso, haga los ajustes necesarios de plaquetas, brazos y terminales para garantizar una posición de la montura totalmente horizontal en la cara del paciente.
• Verifique que el armazón respete la curvatura natural del rostro del paciente, de tal manera que éste no quede demasiado separado de la cara, especialmente en las zonas frontales, permitiendo una mejor visión periférica y dinámica.
• Establezca una distancia al vértice entre 12 y 14mm. Esto asegurará un amplio campo de visión a todas las distancias.
• El ángulo pantoscópico deberá tener una inclinación entre 10 y 12 grados para asegurar una amplia zona de lectura.
• Compruebe, finalmente, que el paciente se encuentra cómodo y que la montura podrá ser utilizada, en el futuro, en la posición en que se encuentra en ese momento.

 

3. Consejos prácticos para tomar la distancia pupilar con una reglilla.
Casi todos los profesionales de la visión tienen un "método personal" para tomar distancias pupilares y, en la mayoría de los casos, se encuentran satisfechos con los resultados que obtienen. Estos consejos se dirigen a aquellos especialistas que tienen, en alguna ocasión, problemas al tomar distancias pupilares para lentes progresivas con una reglilla.
El más común de los errores es conocido como Error de Paralaje, el cual se produce cuando los ojos del especialista que toma la medida y los del paciente no se encuentran en posición paralela debido a:
- Existe una distancia menor de 40 cm entre el especialista y el paciente.
- Los ojos del examinador y el paciente no están a la misma altura.
- No están situados frente a frente el examinador y el paciente.
- Fijación inadecuada de mirada del paciente durante la toma de medidas.
- Los errores anteriores pueden verse aumentados en el caso de que la reglilla milimétrica no se encuentre bien angulada sobre la nariz del paciente, de tal manera que corresponda a la posición aproximada que tendrán las lentes.

 

4. Las ventajas del pupilómetro de reflejo corneal.
Un elemento práctico y confiable para la toma de la distancia pupilar es el pupilómetro de reflejo corneal, el cual puede ser usado siguiendo uno de estos métodos:
1) Con el pupilómetro fijado para una distancia de lectura (40cm), utilice la distancia pupilar para visión cercana como medida base y añada 2.5mm a cada ojo para calcular la distancia pupilar para visión de lejos.

 

Por ejemplo: Distancia pupilar de cerca a 40cm
OD = 28.0mm OI = 29.5mm
+ 2.5mm + 2.5mm
V. lejos =30.5mm V. lejos =32.0mm

 

El objetivo de la toma de medidas de cada ojo por separado es permitir que las lentes se encuentren perfectamente centradas, lo cual en el caso de las lentes progresivas dejará que el centro de la zona de visión para lejos, intermedia y de cerca se encuentren siempre directamente enfrente de sus pupilas cuando el paciente las necesite.

 

2) Otro método de tomar la medida con el pupilómetro de reflejo corneal es: ajustado al infinito y obtener las distancias pupilares monoculares del paciente en posición primaria, de una manera directa.
El pupilómetro de reflejo corneal suministra una lectura exacta de la distancia pupilar de cada ojo por separado.
Una medición exacta permitirá que la lente progresiva quede perfectamente centrada sobre las pupilas del paciente y las zonas de visión de lejos, intermedia y de cerca, utilizables al 100%, tal y como fueron diseñadas por el fabricante.

 

5. La determinación de las alturas pupilares.
Al igual que en el caso de las distancias pupilares, cada profesional de la visión utiliza un método particular.
En general, deberemos de tener en cuenta lo siguiente:
Una vez ajustada la montura, mida la altura pupilar desde el punto más bajo del aro del armazón hasta el centro de la pupila del paciente.
Verifique con el paciente en visión de lejos, que desde el centro pupilar hasta el borde directamente inferior e interno de la montura, haya un recorrido como mínimo de:
18 milímetros para Varilux Panamic y Varilux Comfort.
Altura de montaje recomendada: 24 milímetros
Altura mínima de montaje: 18 milímetros
Después de verificar las alturas mínimas, marque los centros pupilares de cada ojo por separado, ya que, en el 20% de las ocasiones existen diferencias entre las alturas del ojo derecho e izquierdo.
Se debe también tener precaución para no cometer errores de paralaje.
En las tarjetas de verificación suministradas por el fabricante se encuentran diagramas de las lentes en los cuales se representan sus diferentes diámetros, grabados láser y trazados de tinta que ofrecen todas las indicaciones necesarias para el montaje y controles ópticos de la lente.
Sobre estos diagramas, haga coincidir las marcas del centro pupilar del paciente realizadas por Ud. con la cruz de montaje de la lente que figura en la tarjeta de verificación. De esta manera, se puede comprobar si el diámetro de la lente progresivo que es necesario, en función de la montura elegida, puede o no fabricarse y que las alturas pupilares son también adecuadas para la montura.
De no ser así, se hace necesario escoger otro armazón que permita llevar la lente progresiva seleccionada o elegir otro tipo de lente progresiva, como Varilux Panamic o Varilux Comfort, que permita ser adaptada en monturas con aros pequeños sin afectar la calidad de visión.

Tallado, Montaje y Verificación.
La comunicación entre la óptica y el laboratorio encargado de elaborar el tallado de las lentes y, en algunos casos, el montaje, debe ser constante. Sin embargo, compruebe siempre los encargos antes de entregarlos a sus pacientes.

 

1. Las ventajas de trabajar con un buen laboratorio.
Un buen laboratorio, como son todos aquellos en los que Essilor ha depositado su confianza para distribuir su gama de lentes progresivas, además de trabajar con los productos técnicamente más reconocidos, le proporcionará: Un servicio eficiente -rápido y sin errores-, consejo profesional en el caso de dudas o encargos especiales, espesores reducidos, posibilidades de fabricación en fórmulas comunes, etc. Sabrá reconocer los errores que comete aprendiendo de ellos y le proporcionará formación específica, a través de consultores de lentes, para ayudarle a trabajar los productos con éxito y aumentar sus ventas. En resumen, un gran aliado.

 

Por su parte, los laboratorios esperan de Ud.:Toda la información necesaria para realizar un encargo: Nombre y material del producto, fórmula completa del paciente, las distancias pupilares y alturas pupilares del paciente, etc. un buen criterio sobre cuándo un encargo debe ser realmente pedido como "urgente", sus sugerencias y su crítica constructiva. Las lentes progresivas Essilor deberán recibirlas, siempre, del laboratorio, con el marcado de origen o con unas calcomanías que le permitirán comprobar que su encargo ha sido bien realizado.

 

2. Comprobación de marcas.
• El diagrama demuestra las áreas correctas para realizar comprobaciones. Para reproducir estas marcas, trace una línea de puntos sobre los círculos grabados con láser y calque el diagrama utilizando la tarjeta de verificación suministrada por el fabricante.

 

3. Confirmación de distancias nasopupilares y alturas.
• Centre el armazón sobre la V invertida de la tarjeta de verificación y lea la altura y la distancia pupilar de cada ojo.
• Compruebe que éstas corresponden con las solicitadas al laboratorio.

 

4. Verificación de la fórmula del paciente.
• La esfera y cilindro para la visión de lejos se comprueban en el semicírculo.
• Compruebe la adición en el grabado del lente.
• De la vuelta al lente y tome una nueva lectura en el círculo inferior para comprobar el valor de la adición.
• Compruebe que éstas corresponden con las solicitadas al laboratorio.

Ajuste final de la montura al entregarla al paciente.
El ajuste final de la montura es trascendental para que la adaptación sea un éxito. Es el momento de reconstruir, sobre el paciente, todos los pasos seguidos durante la toma de medidas y efectuar la última comprobación de que el encargo está bien realizado.

 

1. Secuencia de comprobación final al entregar al paciente.
• Con las lentes marcadas de origen o las calcomanías, verifique que la cruz de adaptación se encuentre sobre el centro de la pupila del paciente. En caso necesario, ajuste el armazón elevándolo o bajándolo.
• Una vez que la cruz de adaptación coincida con la pupila del paciente, quite las marcas de origen -o las calcomanías- teniendo cuidado de no rayar las lentes.

 

2. Explicación del funcionamiento del progresivo al paciente.
Las lentes progresivas acostumbran a ser una experiencia totalmente nueva para el usuario. Es en este momento en el que el paciente espera su consejo profesional para aprender a utilizar sus nuevos lentes.

Secuencia de explicación del producto al cliente


1. Los momentos iniciales.
• Una vez limpiadas las marcas, coloque nuevamente la montura en la cara del paciente.
• Este es un buen momento para explicar al paciente que cada lente progresiva está hecha a medida, según su fórmula, y para felicitarle por haber confiado en Ud. al elegir unas lentes progresivas para corregir su presbicia.

 

2. Demuestre las zonas de visión al paciente
• Demuestre al paciente la zona de cerca, pidiéndole que lea la tarjeta de lectura de Varilux.
• Demuestre la disminución de potencia en la periferia mientras lee, pidiendo al paciente que mantenga la cabeza inmóvil mientras éste desplaza la tarjeta de lectura de derecha a izquierda y viceversa.
• Repita el ejercicio. Esta vez, el paciente debe mirar, a través de su zona de visión intermedia, un objeto situado a un metro de distancia.
• Demuestre la nitidez en la visión de lejos, invitando al paciente a mirar objetos situados a un mínimo de 6 metros de distancia.

 

3. Consejos finales al paciente.
• Explique al paciente los métodos adecuados de limpieza de sus nuevos lentes.

En aquellos casos en los que su paciente haya adquirido unos lentes Varilux Panamic o Varilux Comfort:
• No olvide entregar al paciente la Guía del usuario con su correspondiente CERTIFICADO DE AUTENTICIDAD.
• Complete la información requerida en la tarjeta del CERTIFICADO DE AUTENTICIDAD, incluida en el paquete de entrega. Recuerde que es muy importante que el paciente se encuentre cómodo y satisfecho de haber elegido unas lentes progresivas.

 

Ofreciéndole su apoyo e informándole, asegurará la satisfacción de sus pacientes. Arregle una cita con el paciente en su consulta o hágale una llamada telefónica dos semanas después de la entrega de las gafas, ya que la mayoría de las dudas pueden resolverse en este periodo de tiempo con unos simples ajustes de la montura y un ligero apoyo por su parte.

Si existe algún síntoma, siga estas sencillas instrucciones:

• Pacientes con características especiales que pueden presentar problemas al utilizar lentes progresivas y las posibles soluciones. Las situaciones descritas son casos poco habituales en la práctica profesional pero conviene conocer su existencia. Más del 95% de los pacientes suelen acostumbrarse con facilidad a las lentes progresivas Essilor.

 

• Pacientes con hipermetropías fuertes y cuya profesión requiere una visión de cerca continuada y minuciosa, por ejemplo, joyeros, analistas de laboratorio.

 

• Pacientes cuya profesión requiera una manera específica de mirar, por ejemplo, mecánicos que arreglan los coches estando debajo de los mismos.En estos dos últimos casos, la misma lente progresiva no será adecuada para las actividades sociales y su actividad profesional. La solución puede estar en dos lentes distintas: uno para el trabajo y el otro para el resto de actividades.

 

• Pacientes mal predispuestos al uso de lentes progresivas por mala experiencia de algún familiar o amigo. Si después de una explicación detallada y de conocer que los casos de no adaptación son poco frecuentes, aún muestran una desconfianza seria hacia el producto (las alusiones irónicas o la insistencia en historias exageradas acostumbran a ser una pista), proponer un bifocal sin cargo como sustitución en caso de que no logre acostumbrarse a los progresivos o, directamente, proponer otro tipo de lente.

 

• Pacientes con astigmatismos fuertes no corregidos con anterioridad. Comenzar con un lente de visión sencilla para corregir el astigmatismo, una vez que estemos seguros de que el paciente lo tolera bien, proceder a adaptar las lentes progresivas. Si el paciente no llegara a acostumbrarse a la lente de visión sencilla con el astigmatismo corregido, adaptaríamos unas lentes progresivas cuya fórmula no incluya la corrección del astigmatismo.

 

• En el caso de anisometropías fuertes existe la posibilidad de que el paciente, al tener problemas de binocularidad, presente mayores dificultades para acostumbrarse. Para estos casos, no existe una solución preestablecida.

 

• En el caso de los miopes cuando la adición es igual al valor esférico de la fórmula en visión de lejos. Explicar al paciente que, durante algún tiempo y debido a la evolución constante de la presbicia, en visión de cerca, verá igual con la lente progresiva que sin gafas. Sin embargo el progresivo le compensará también su visión intermedia y de lejos.